Definir el product backlog

se define Una única lista de objetivos y alcances del producto a desarrollar, priorizandolos.

Planificación del sprints

: La duración del sprint es de habitualmente 1 o 2 semanas. El equipo mira el principio de la lista de objetivos pendientes y selecciona aquellos más prioritarios que puede terminar en este sprint.
una vez que el equipo se ha comprometido con lo que creen que pueden terminar en un sprint, no hay vuelta atrás

3) visibilidad del progreso: La forma más habitual de hacer esto es con una pizarra de Scrum y sus tres columnas: Pendiente, En proceso, Hecho.

4)Scrum Diario: reunión en la que se responden 3 preguntas
¿Qué hiciste ayer para ayudar al equipo a terminar el sprint?

¿Qué vas a hacer mañana para ayudar al equipo a terminar el sprint?

¿Qué obstáculos se interponen en tu camino o el del equipo?

5) demostración del sprint: presentación de los objetivos terminados en el sprint. El cliente aprueba y/o sugiere cambios que serán agregados al product backlog

6) se sientan a reflexionar sobre lo que ha ido bien, lo que podría hacerse mejor y lo que se podría perfeccionar en el siguiente sprint. ¿Qué mejora puede incorporar el equipo al proceso de forma inmediata?

No estamos buscando a quién echarle la culpa; estamos analizando el proceso. ¿Por qué eso fue así? ¿Por qué se nos escapó aquello? ¿Qué podría hacernos ser más rápidos?

Al final de la reunión, el equipo y el Scrum Master deberían haberse puesto de acuerdo en una mejora del proceso que incorporarán en el siguiente sprint. Ese proceso de mejora, que se conoce también como kaizen, debería incluirse en la lista de objetivos pendientes del siguiente sprint

Nota: Las tareas no se asignan desde arriba, el equipo es autónomo; son ellos los que deciden. No hay que despachar detalladamente con los directivos. El Scrum Master es el responsable de eliminar los obstáculos que impiden que el equipo avance.

En las reuniones puede estar presente cualquiera, no sólo el responsable de producto, el Scrum Master y el equipo, sino los directivos de la empresa, los jefes, los clientes, todo el que quiera.

 

 

Un problema no puede ser completamente entendido o definido, durante un proyecto los clientes pueden cambiar de idea sobre lo que quieren y necesitan.

Una buena práctica simple de control, es utilizar una pizarra con notas autoadhesivas donde cualquier miembro del equipo podrá ver tres columnas: trabajo pendiente (“backlog”), tareas en proceso (“in progress”) y hecho (“done”). De un solo vistazo, una persona puede ver en qué están trabajando los demás en un momento determinado y tener un control del progreso